El embarazo en los adolescentes es un problema de salud pública,
no sólo asociado a trastornos orgánicos de la propia juventud materna, sino
porque están implicados factores socio-culturales y económicos que comprometen
el binomio madre-hijo, alertó el Ministerio de Salud. Según un estudio
realizado por ese Ministerio, a través de la Unidad de Servicios de Salud,
"las adolescentes de 10 a 13 años siempre van a una cesárea, las demás
pendiendo de su condición fisiológica, pueden terminar en los partos
vaginales". Si es mayor de 15 años, la embarazada tiene el mismo riesgo
que una paciente adulta, excepto si está mal nutrida, o si se encuentra en
situación de abandono por parte de su pareja o familia. Por otra parte es
posible que la adolescente no esté muy preparada para asumir emocionalmente el
compromiso de un bebé o necesite mayor apoyo. Como la adolescencia es una etapa
en la cual ocurren un conjunto de cambios fisiológicos, sociales y emocionales;
dependiendo de la edad de la adolescente y del tiempo que ha transcurrido entre
su desarrollo y el embarazo pueden existir mayores o menores complicaciones,
anota. Agrega que si tiene menos de 15 años se ha observado mayor riesgo de
aborto, parto pre término o cesárea por inmadurez fisiológica.
Se Recomienda que es necesario crear programas para fomentar la
información y los servicios requeridos a los jóvenes para concientizarlos y
lograr una sexualidad responsable. Asimismo es necesario crear centros de apoyo
para las adolescentes embarazadas, tanto desde el punto de vista médico y el
emocional.
El embarazo en los y las adolescentes es considerado un problema de
salud pública ya que debe abordarse en toda su amplia dimensión por lo cual el
control del embarazo en las adolescentes debe implicar un seguimiento teniendo
en cuenta las características de la adolescencia y las repercusiones psicológicas
que este proceso puede ocasionar.
En las repercusiones del embarazo hay que tener en consideración si
se trata de una adolescente temprana (10- 14 años), media de (14 – 17 años) o tardía
de (18 y mas) ya que las implicaciones psicológicas son diferentes tanto al
inicio del embarazo como el que se refiere a la experiencia en sí de ser madres,
lo cual se debe analizar, no solo desde el punto de vista físico, sino también psicológico,
para poder proporcionar una atención de enfermería adecuada a las necesidades
de la adolescente.22
Para disminuir este tipo de problemas se debe realizar charlas
educativas donde se sensibilice a la población afectada por ello , tener
una buena atención integral en lo que
respecta a la salud de los mismos, mejorar los conocimientos y difusión de información
con los factores determinantes de este gran problema que está afectando a nuestra población más jóvenes.
El Embarazo en adolescentes hoy en día un problema de salud pública, no solo asociado a los trastornos orgánicos propios de la juventud materna, sino porque están implicados factores socio-culturales y económicos que comprometen el binomio madre e hijo. Como la adolescencia es una etapa en la cual ocurren un conjunto de cambios fisiológicos , sociales y emocionales; si la adolescente tiene menos de 15 años se ha observado mayor riesgo de aborto, parto pretérmino o parto por cesárea por inmadurez fisiológica .Si es mayor de 15 años, la embarazada tiene el mismo riesgo que una paciente adulta, excepto si está mal alimentada , o si se encuentra en situación de abandono por parte de su pareja o familia, por otro lado es posible que la adolescente no esté preparada para asumir emocionalmente el compromiso de un bebé o necesite mayor apoyo.23
En una sociedad creciente donde día a día el ser humano evoluciona y la crisis económica hace estragos en las bases de las familias, jovencitas que por una serie de situaciones enfrentan el mundo de una forma liberal, se han integrado a la gran cifra de madres, que sin tener conciencia de las consecuencias de sus actos y sin preparación alguna tendrán que emprender una nueva faceta sin haber alcanzado la madurez.
Hay quienes dicen que el embarazo en adolescentes es un problema de valores que no han sido inculcados por la familia, de costumbres, de recursos económicos, inmadurez, modas, etc., pero desde el punto de vista médico es una situación generada por la falta de educación sanitaria, que tiene mayor incidencia en los estratos sociales bajos.
Son alarmantes las cifras de niñas y jóvenes que apenas han
alcanzado el desarrollo y acuden a centros de salud para llevar el control de
sus embarazos, que en una gran mayoría de casos comienza en el segundo
trimestre de gestación.
Uno de los grandes riesgos que corren en estos embarazos en los y
las adolescentes son las complicaciones médicas que se presentan en estos
organismos no aptos para desarrollar a una criatura; y allí está el problema que
se les presenta a los médicos que atienden estos casos.
El problema de salud no radica en la carencia de valores ni en el
desconocimiento de los métodos que frenan la concepción, realmente está en la
pérdida de vidas humanas que se registran por este tipo de casos. Pero sabiendo
que vienen de familias de pocos recursos, se asume que la formación y
crecimiento de estos niños será precario.24
Como parte de las políticas públicas para atender este problema de
salud, la red nacional de ambulatorios populares de Venezuela cuentan con
servicios de atención y orientación al adolescentes;: así como también se han
creado nuevas unidades hospitalarias para la atención diferenciada y exclusiva
a las y los adolescentes.25

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